4.2.1.2.7 Mobiliario1

Toussaint, La Catedral de México, Porrúa, México, 1973, págs. 241.

Se hicieron cuarenta y dos sillones durante el siglo XVII, son de madera de cedro, con asiento y respaldo de cuero, con clavazón y perillas de bronce. En el respaldo se ve bordado con seda amarilla el escudo papal: la tiara con las llaves de la Iglesia. Son de estilo sobrio, líneas rectas, grandes brazos y asiento acojinado, como se supone debían ser para los miembros del Cabildo catedralicio. Del tipo de sillón frailero, como eran designados en la decimoséptima centuria.

En el tesoro se conserva un atril giratorio tallado en caoba, hecho probablemente durante el siglo XVII. Este atril, ricamente esculpido con un ángel que sostiene su mesa y todo tallado de relieves, pertenecía a la Catedral, y cuando el atril de plata que servía en el coro del templo aparte del facistol fue fundido, este atril lo sustituyó. Como puede verse, parece que consta de dos partes. El pie es más sobrio que la parte alta; no sería difícil que haya sido adaptado en el siglo XVIII, pues la parte alta corresponde al XVII, en tanto que la baja se nota ya de época posterior. Puede verse un detalle de la parte alta de este atril, en que se nota la técnica del tallado.

Existe un atril de altar hecho en caoba y taraceado de concha nácar. Existe el juego de dos atriles semejantes, de los cuales sólo se reproduce uno. Es trabajo del siglo XVIII, de bella ejecución y agradable aspecto.

Los Santos óleos se guardaban en depósitos de plata que fueron decomisados después de la expedición de las Leyes de Reforma, a mediados del siglo XIX.2 Seguramente entonces algunos piadosos fieles regalaron al templo tibores de porcelana orientales para que sirviesen al mismo fin. Tales tibores, piezas riquísimas de cerámica oriental, guardaron los Santos óleos durante muchos años; en la actualidad los Santos óleos se conservan en vasijas más higiénicas y aquellos tibores se exhiben en el tesoro del templo. Son seis piezas, cuatro chinas y dos japonesas, decorados los primeros con peonías y aves del paraíso y los japoneses con decoración floral.

1 Toussaint, La Catedral de México, Porrúa, México, 1973, págs. 241.
2 Marroqui, III.