Noticias Referentes a la Catedral de México1

Francisco Sosa, El Episcopado Mexicano, Ed. Innovación, México, 1978 (original de 1877), apéndice F.

Esta iglesia llamada de Santa María de la Asunción, fue primeramente parroquial, después se erigió en Catedral por la bula del Sr. Clemente VII, de 2 de septiembre de 1530. Finalmente, se erigió en Metropolitana en 1545, a 30 de enero. - Progresando cada día más la Nueva España y no pareciendo la antigua Catedral proporcionada a la magnificencia de su capital, México, el año 1552 despacho cédula el rey don Felipe II, para que se emprendiese la fábrica de otra nueva; más la obra no se comenzó sino hasta el de 1573, en que se puso la primera piedra en el sitio inmediato a la antigua iglesia, para que, demolida ésta, quedase el lugar que ocupaba por atrio delante del nuevo templo.

En 42 años se trabajaron todos los cimientos; se levantaron los muros de la circunferencia, a más de la mitad de la altura; las paredes, atravesadas de las capillas; las columnas, hasta los capiteles, y aún se adelantó en algunas bóvedas por la capilla de los Reyes: tiene de longitud 133 varas y tercia, castellanas2; 74 de latitud, de orden jónico, con 174 ventanas: está dividida en cinco naves: la mayor tiene de diámetro de columna a columna, 53 pies3; las proporcionales 33 y las de las capillas el mismo número: fórmanse sobre 20 columnas, 10 por cada banda, y desde el principio de sus bases, a sus capiteles, tienen 54 pies, y de circunferencia 14. Componen la cubierta 51 bóvedas que asientan sobre 74 arcos. El conjunto del templo es de forma piramidal, disminuyendo proporcionalmente su altura, desde la nave mayor hasta las capillas. Tiene tres puertas en la fachada del mediodía, dos en los lados de Oriente y Poniente, y dos en la testera del Norte: en ella se veneran dos imágenes de María Santísima: la una de la Asunción, de oro finísimo, que pesa 6,984 castellanos, adornada de piedras preciosas, y la otra en el misterio de la Concepción, de una vara de alto, que pesa 138 marcos de plata; muchos frontales, lámparas, candeleros, blandones, ciriales, atriles y vasos sagrados del propio metal. La custodia en que se lleva el Santísimo Sacramento los días de Corpus, pesa 500 marcos4 del plata, y tiene dos relicarios; el uno de oro, de ámbar, guarnecido de esmeraldas y perlas, que pesa 904 castellanos5, y otro mayor y también de oro, adornado de piedras preciosas, entre las que las hay un zafiro del valor de 1,000 pesos, y tiene, además, una cruz de oro de 325 castellanos. El cáliz y la patena reservado al depósito del Santísimo Sacramento el Jueves Santo, es de oro y pesa 643 castellanos, y está engastando en rubíes, esmeraldas y diamantes; una fuente bautismal de plata, que donó el arzobispo Don Juan Pérez de la Serna; y, últimamente, en un facistol, seis blandones imperiales al altar, cuatro mayores de cirios, y los ciriales que sirven al culto ordinario, se comprenden 1057 marcos. La magestad con que se ejercita el culto divino en este templo, por su arzobispo y venerable cabildo, no puede mejorarse. El virrey, marqués de Guadalcázar, remitió a Felipe III una relación del estado de la obra y el diseño o muestra de su fábrica, hecha por el maestro de ella, Alonso Pérez Castañeda; y el Rey, en cédula de 21 de marzo de 1615, previno que se celebrase una junta de los más distinguidos e inteligentes arquitectos, para que se eligiese la mejor traza, y que se nombrase un oidor superintendente de la fábrica, para la más pronta conclusión de la obra.  En 1623 se cerraron las bóvedas de la sacristía mayor; y en tiempo del marqués de Cerralvo se demolió la iglesia antigua, pasándose y colocándose el Santísimo Sacramento en la sacristía mayor de la nueva, donde se celebraban los oficios, desde 1623 hasta 1641.  Se cerró también la capilla del Sagrario por la parte del Mediodía, ordenándose por consulta de los arquitectos, el que desde la capilla de San Isidro Labrador se variase la obra, haciéndola más ligera, por la poca firmeza del terreno. La bóveda de dicha capilla se concluyó en 1627.

En 1629 aconteció una memorable inundación que hizo suspender la obra por algún tiempo, que aún se trató de mudar la ciudad otro lugar menos expuesto. A fines del año de 1635 se continuó con la mayor eficacia, y en tiempo del marqués de Villena se techó de madera un dilatado espacio de la nave mayor, y se paso al Santísimo Sacramento el 29 de septiembre de 1641, por ser graves las molestias del público en su concurrencia a las festividades que se celebraban en la sacristía.

Siendo virrey el duque de Alburquerque, se celebró la primera solemne dedicación en 2 de febrero de 1656, en la que predicó el Magistral, doctor y maestro, Don Simón E. de Alzate, cuyo sermón se dio la prensa. Se continuó la fábrica con la mayor eficacia hasta 1677, en que, concluido todo el interior, se celebró en 22 de diciembre su solemnísima dedicación final, después de 94 años de trabajarse en ella con notable empeño de los virreyes y arzobispos de casi todo un siglo; pues comenzó la obra en 1573, y terminó todo lo anterior en 1677. Su costo montó a 1.752,000 pesos, sin incluir su conclusión exterior y la del Sagrario, y será exacto decir que ese suntuoso edificio fue obra de un siglo y pico de años, y de dos y medio millones de pesos, según los datos adquiridos sobre esta materia.

El municipio libre.

1 Francisco Sosa, El Episcopado Mexicano,  Ed. Innovación, México, 1978 (original de 1877), apéndice F.
2 1 vara castellana equivale a 0.834 mts.
3 1 pie equivale a 27.8 cm.
4 Medida al parecer exclusiva para la plata, 1 marco equivale a 230 gr.
5 Medida al parecer exclusiva para el oro, 1 castellano equivale a 4.6 gr.