1.1.3 Congresos Eucarísticos1

Toussaint, La Catedral de México, Porrúa, México, 1973, págs. 11-12.

Desde el siglo XIX surgió la idea de celebrar congresos católicos. El congreso es una reunión a la que asisten delegados representativos de ciertas actividades, que discuten los problemas que se refieren a esas actividades y determinan, por medio de ponencias que son aprobadas o rechazadas, las mejores medidas que deben tomarse para el éxito de sus actividades.

Se dice que el señor Labastida dio los pasos para celebrar el Primer Congreso Católico, pero que la muerte impidió que se realizasen sus deseos2.  En 1900 el señor Ramón Ibarra y González propuso la celebración de un congreso católico en su obispado de Chilapa, pero tampoco pudo realizarse. El primero que se celebró en la República se debió a los esfuerzos del mismo reconocidamente famoso y activo señor Ibarra, ya obispo de Puebla, y tuvo lugar del 20 de febrero al 1° de marzo de 1902.

Después surgió la idea de celebrar congresos eucarísticos; en ellos se trata del fomento de la fe, del mejoramiento de las costumbres y de todo aquello que atañe la religión, ensalzando y propagando el Misterio y práctica de la Eucaristía. El primer Congreso Eucarístico celebrado en México tuvo lugar en nuestra Catedral, que fue especialmente arreglada para ello el año de 1924. La asamblea constituyó un hecho de resonancia nacional, así por el número de asistentes como por la calidad de los congresistas. El ejemplo dado en México ha servido para que en diversos lugares de la República se hayan celebrado asambleas semejantes.

1 Toussaint, La Catedral de México, Porrúa, México, 1973, págs. 11-12.
2 García Gutiérrez, pág. 125.