2.13.2 El Arte Herreriario

El siguiente de los estilos arquitectónicos que encontramos en la Catedral es el llamado Herreriano que, aunque no es el inmediato seguidor del Gótico, pues a éste le sigue el Manierismo del que no tiene la Catedral ningún ejemplo, porque había ya terminado su época cuando se inicia la construcción del edificio catedralicio.

El herreriano es un estilo llamado así por el arquitecto Juan de Herrera a quien se le debe este estilo cuyo mejor ejemplo es el Escorial (a. 1584) y cuyo trabajo estuvo a las órdenes del Rey Felipe II (1552-1584), estilo que fue promovido en la América Española.

El herreriano tiene como características muy propias: su monumentalidad, su sobriedad, su elegancia clásica y su estilo severo y amplio. Como el gótico, también el herreriano es provocado por la espiritualidad de su época que lleva la idea de una Iglesia sólidamente cimentada, de fortaleza y de grandeza, pero al mismo tiempo de gran sobriedad, por lo que se eliminan los lujos y los adornos.

Bajo estos conceptos, el herreriano va a utilizar grandes espacios, cuyos muros largos, sólidos y altos, sólo se ven interrumpidos por los cuadrados ventanales, con enrejado, que iluminan el interior, por esto, en este estilo no se utilizan los vitrales multicolores.

La idea queda perfectamente expresada por los elementos que componen este tipo arquitectónico. Siendo por consiguiente el herreriano el estilo que es propio de España y promovido por el mismo Rey Felipe II, nada extraño que pasara su influjo a las Colonias españolas, y así, nuestra Catedral tiene el herreriano en gran medida.

En efecto, los grandes espacios de los muros laterales, tanto de oriente como de poniente y también los muros del ábside, interrumpidos por los cuadrados ventanales que iluminan el interior de las Capillas, dan una monumentalidad imponente vista desde el exterior. Y en el interior, tanto la Sacristía como la Sala Capitular, son ejemplo claro del rigor herreriano con una severidad tal, que posteriormente se cubrieron sus muros con grandes pinturas y retablos.